Pues hoy comienza mi aventura, por delante quedan cuatro meses en un lugar que no es el mío, aunque espero que pronto pase a serlo.
Antes de empezar a relataros el primer día de aventura y viaje, desde este blog quisiera agradecer y saludar a todos mis amigos y a mi familia, los que han hecho que esta última semana en Barcelona haya sido muy especial y deciros: mamones a ver si haceis el intento de entrar a leer este blog que os voy a echar de menos!!!
Bueno, después de estas líneas tan sentimentales i tan “killing me softly Pitingo” llega el turno de ponerse serio.
Mi día ha empezado a las 10 de la mañana, hora a la que me he levantado de la cama. Yo que soy un señor no iba a levantarme pronto hoy tampoco, ya pusieron el vuelo al mediodía pensando en mí…
El vuelo salía a las 13:15h de Barcelona así que me he presentado a las 12 en el aeropuerto y todo ha transcurrido con normalidad hasta la llegada a Pisa. En el tema del viaje en avión no me voy a extender porque cualquier individuo de este país ha volado en avión y sabe cómo funciona. Decir que todo ha ido con una puntualidad inglesa, y yo ya me creía que iba a llegar pronto a Siena… craso error… tenían preparadas para mí muchas más sorpresas.
Llego al aeropuerto Gallileo Gallilei de Siena y me dirijo a la ventanilla de los tickets para sacar un billete de tren hacia Pisa Central (esto me lo estudié el día de antes!!!). Me encuentro la primera sorpresa al observar un cartel pegado en la ventanilla en el cual se podía leer que para pagos con billetes de 5 a 20€, se añadía un euro al precio del billete, y para billetes de 50e un añadido de 2e. Eso sí, IVA incluido, hay que darles las gracias que almenos incluyen los impuestos por pagar con billetes “grandes”. Por suerte yo llevaba en el bolsillo un par de monedas que me han servido para evitar pagar ese “impuesto revolucionario” o mejor dicho “señori güiri pasi per caixi que nos viamo a forrari con ustedi” (como podeis observar el italiano no es mi lengua materna y todavía no la domino con autoridad, bueno y menos si me dejo en Barcelona la única herramienta que me podía servir de ayuda. Me he olvidado en casa un libro para aprender italiano que había comprado días antes… soy un caso…).
Seguimos adelante. Los trenes en Italia son realmente asquerosos, ya me lo habían advertido pero hoy lo he podido comprobar en mis carnes. Para poder llegar del Aeropto. de Pisa a Siena en tren es necesario hacer dos transbordos. Primero coger un tren en la estación que está justo al lado del aeropuerto y que te lleva a Pisa Centrale, y desde Pisa Centrale hay que coger un tren hacía Empoli por donde pasa el tren que te lleva finalmente a Siena.
Pues bien, una vez he llegado a Pisa Centrale ha empezado el caos. Pisa Centrale dispone de 14 o 15 vías. Llego a Pisa Centrale y me dirijo a las taquillas para sacar mi billete hacia Siena como os he comentado Vía Empoli. Saco mi billete y observo las pantallas con los horarios y las vías de los trenes. Tren destino Empoli vía 1 Este. Allí que me dirijo a esperar el tren, como éste sale a las 15:38 y son las 15:20 me coloco mis cascos para amenizar la espera. De repente a dos minutos de las 15:38, observo como toda la muchedumbre que esperaba en el andén corre despavorida en otra dirección y cual es mi sorpresa al observar en los carteles que sin aviso el tren hacia Empoli pasa por vía 12. Pero claro es muy fácil correr y bajar las escaleras cuando no llevas 30kg en la maleta… (habían ascensores, pero se ve que hoy han hecho huelga porque los tres que he intentado coger no funcionaban… hijosdefruta)
Al final alcanzo el andén y me monto en el tren. El tren ha estado parado unos 20 minutos parado en la vía con los motores en marcha, ah sí, que tampoco os he comentado que aquí en la Toscana los trenes son de gasoil. Así que el vagón se ha empezado a llenar de un humo grisáceo con un olor a diesel petrolas que echaba para atrás… Supongo que aquí no habrán campañas fomentando el transporte público porque me veo a más de un usuario ecologista con cáncer de pulmón en unos años… Después de unos cuarenta minutos de viaje he llegado a Empoli con más de media hora de retraso así que el tren que iba a Siena acababa de pasar. Al ser de gasoil cada vez que arranca parece que se vaya a calar el tren como si el maquinista soltase muy rápido el embrague. Joder, y nos quejamos de Renfe, pero si al lado de esto es una maravilla!!!! Trenes de gasoil, viejos y roñosos y sin calefacción, vamos… todo un lujo!
Pero la cosa no acaba aquí! Una vez en Empoli busco el tren hacia Siena y me dirijo hacia el andén. Esta vez me monto en el primer vagón. Aquí los trenes disponen de tres vagones con una puerta en el medio de cada vagón, ni una más, ni una menos. Me quedo en el rellano de la puerta para ir viendo las estaciones y no pasarme la mía. Desde mi posición observo como en cada estación aparece un hombre de Trenitalia que mira por la puerta, acciona una llave y se vuelve a la cabina. Al poco descubro que es el maquinista que acciona la cerradura de las puertas desde la misma puerta del vagón! Y la bocina que avisa del cierre de las puertas? Nada, aquí se sustituye por un silbato que tiene el maquinista.
Que grandes son estos italianos, me han sorprendido en el primer día…
Una vez en Siena he cogido un taxi que me ha llevado al albergue donde voy a pasar los primeros días. Decir que el recepcionista no tenía ni idea de Inglés así que me ha ido hablando en italiano y yo he ido diciendo que si, mañana alomejor me encuentro alguna sorpresa.
Mi habitación es un cuchitril de unos 2x5m que deja bastante que desear. No disponen de conexión WiFi así que aquí me encuentro cenando en un McDonalds comiéndome una “Cheeseburguer” donde he conseguido encontrar internet.
Mañana me espera un día difícil también, así que me iré a la cama y me pondré una peli.