domingo, 28 de febrero de 2010

Día 11: Sin noticias de (Holanda) Siena.

Antes de nada es que no he actualizado por perrería y porque con el tema de buscar piso tantos días y no encontrar nada, estaba un poco bajo de ánimos.

Pues ahora ya puedo decir que tengo piso! Es un poquito viejo, pero no se cae a cachos como otros que he visto. A parte está justo en el centro con lo que se acabó coger autobuses.

Otra novedad es que ayer viernes me reuní con mi coordinador, Dr. Giovanni Giambenne, y estuvimos hablando sobre la tesis que tengo que realizar. Me dijo que al ser yo un estudiante Erasmus no pueden evaluarme la tesis en Siena, así que ha de coordinarme un profesor de Barcelona y que me lo evaluará cuando llegue…

Empiezan las putadas… Me comentó los cuatro posibles temas sobre los cuales se encontraba trabajando y sobre los que podía realizar el trabajo de investigación. Multicast en satélites, DTN en satélites, comunicaciones cooperativas mediante la capa MAC o Cloud Computing. Si tengo que decir la verdad, no me gusta ninguno de los cuatro temas… yo es que soy más de electrónica… aunque me miraré la información que me han proporcionado y seleccionaré el que crea más sencillo. Espero que ya que me lo tienen que evaluar en Barcelona me dejen hacerlo en castellano, o como mínimo en inglés.

El jueves pasado fui a la administración toscana a hacerme el carnet para el gimnasio y cuando llegué me dijeron que ya los habían repartido todos, que sólo entregan 30 al mes y que ya los habían entregado todos. Así que mi gozo en un pozo…

Aunque… más tarde encontré otro gimnasio por el centro al cual tengo que ir a preguntar precios y demás, ya os aviso que yo no me quedo sin poder echar unos hierros de vez en cuando. Los ciclos son los ciclos y hay que respetarlos.

Otro tema importante es que esta mañana he ido por primera vez a comprar comida y me he asustado al ver los precios, comer aquí es súper caro, creo que voy a ir todos los días a la mensa… Para que os hagáis una idea, una bandejita de 100gr de jamón, salami o cualquier otro embutido ronda los 3-4 euros, estamos hablando de 30-40e el kilo… como voy a echar de menos los sobres del area de guissona…

Y para acabar deciros que ya no me encuentro tan solo, ya conozco a varios españoles de encontrármelos en la mensa, y hoy he conocido a tres chicas de Mallorca muy divertidas y enrolladas que estudian creo derecho sindical.

Mañana más…

Un abrazo a todos, y gracias por leerme!!!

Día 4 y 5: Living la vida loca

Bueno pues cada vez va mejor la cosa, los peores días creo que ya han pasado y la soledad no es algo que a mí me afecte mucho, la verdad es que he aprendido a disfrutar solo y lo estoy llevando bastante bien.
Ayer por fin conseguí registrarme en la universidad. Por fin soy oficialmente un estudiante de la Universidad de Siena. Ahora por lo menos tengo acceso a internet desde mi facultad y me han dado el mejor regalo que podía esperar antes de venir aquí. Aquí el gobierno subvenciona la comida para los estudiantes y te entregan una tarjeta con la cual puedes acceder a cualquiera de las cinco cantinas (aquí llamadas mensas) que se encuentran en la ciudad y comer un menú completo (primer plato, segundo plato y postre) por 2.5€! Creo que no voy ni a preocuparme en aprender a cocinar…
A parte ya empiezo a dominar el transporte urbano y moverme por la ciudad ya no supone un problema. Tampoco supone un problema entender el idioma y aunque aún me cuesta hablar con la gente, ya empiezo a decir pequeñas frases coherentes.
El viernes por la tarde llamé a mi amiga Mercè que ha estado todo el primer semestre de Erasmus aquí y se va a principios de marzo. Estuvo explicándome como funciona todo por aquí y me presentó a sus amigos (si, que pasa? He tenido ayuda… y que?).
Así que ayer empecé a buscar piso y espero en unos pocos días encontrar algo y dejar el albergue.
Aquí se encuentran muchas comodidades para los estudiantes y la Universidad de Siena es una de las más importantes de Italia y vienen estudiantes de todas partes de Italia a estudiar aquí. La región toscana por ejemplo, también subvenciona actividades deportivas y culturales para los estudiantes de la universidad de Siena. Desde deportes de equipo, gimnasio, natación, cursos de todo tipo, teatro… así que a ver si consigo apuntarme al gimnasio gratis y echar unos hierros de vez en cuando.
Pues eso es todo por ahora, la verdad es que no hago gran cosa todavía, me paso el día buscando piso y llamando a gente.
ACTUALIZACIÓN: Este texto lo tenía escrito desde hace tiempo aunque no lo había publicado todavía, perdonad que no lo haya puesto!!!

viernes, 19 de febrero de 2010

Día 3: El último superviviente




Todavía no tengo internet, de hecho, no he hecho nada útil aún. Ayer fui a la Universidad a decir “eh, que ya estoy aquí”, y quizá tenía en mente un recibimiento más cálido o tan siquiera un recibimiento… pero no, tengo que volver el viernes a primera hora para registrarme. El resto de señoritas no querían saber nada de los Erasmus, y es que cuando abría la boca y decía esa palabra maldita todas se quitaban el problema de encima y me mandaban a otro edificio. Y todo esto sin hablar una pizca de inglés, por qué sí, aquí saber un poquito de inglés (vamos que yo no tengo ni el First Certificate pero se construir frases…) brilla por su ausencia, como la Policía… peo eso es harina de otro costal.

Como tenía que esperar hasta el viernes y hasta las 15h de la tarde no puedo volver al albergue me dediqué a buscar mi facultad e ir familiarizándome con la ciudad.

La facultad de ingeniería se encuentra dentro de un antiguo psiquiátrico, digo yo que cuando la construyeron debía ser el único sitio libre del que disponían ya que todos sus ocupantes se encuentran en las calles… La facultad es bastante moderna, no tanto como mi querida ETSE, pero no está nada mal, es espaciosa y no tiene el aspecto lúgubre y tenebroso que el resto de edificios de la ciudad.

Y que he hecho estos dos días durante tantas horas? Pues caminar y caminar. Me he recorrido desde una punta a la otra de Siena, no sé cuantos km son, pero como mínimo como ir del Tijuana a la Cope… (si lo quereis buscar en el google maps, en Via Roma, 46 se encuentra la facultad de ingeniería y en Via Fiorentina, 86 el Ostello Guidoriccio).

Pues bien, durante mis largas caminatas he podido observar dos cosas: La primera es que los sieneses sólo comen pizza y se cortan el pelo, no he visto en ningún lugar tanta peluquería por metro cuadrado y total, no sé para qué tanto si luego me llevan unos peinados que ni la bruja Lola. Pero sobre este tema de la gente autóctona dedicaré otra entrada en otro momento porque tiene tela.


La segunda observación es que aquí no conocen lo que son las aceras, y no hablo del centro histórico donde circulan pocos coches, me refiero a la zona pija que hay fuera de las murallas. Las aceras que hay (las pocas que hay), suelen presentar las siguientes características, sólo se encuentran a un lado de la calle y son de menos de un metro de ancho. Y a parte de esto las que existen se las suelen comer ellos mismos estacionando coches, tócate los cojones!

Otro comportamiento característico de la zona es el estacione donde le salga de los huevos, y es que es muy común ver a la gente pararse para comprar el periódico, el pan, o cualquier cosa y dejar el coche (la maquina!) tirado dónde más fácil sea aparcar y menos maniobras haya que hacer y da igual que vengan coches detrás o sea en medio de la calle. Aquí he llegado a ver hasta la triple fila!

Y para acabar, ahora me encuentro en el albergue esperando para salir a cenar y mirar si en algún sitio puedo conectarme a internet y enviar esto. Mañana espero ser ya oficialmente estudiante de la Università degli estudi di Siena y poder conectarme desde la facultad de ingeniería.

Un abraccio.

martes, 16 de febrero de 2010

Dia 1. Empieza la aventura

Pues hoy comienza mi aventura, por delante quedan cuatro meses en un lugar que no es el mío, aunque espero que pronto pase a serlo.

Antes de empezar a relataros el primer día de aventura y viaje, desde este blog quisiera agradecer y saludar a todos mis amigos y a mi familia, los que han hecho que esta última semana en Barcelona haya sido muy especial y deciros: mamones a ver si haceis el intento de entrar a leer este blog que os voy a echar de menos!!!

Bueno, después de estas líneas tan sentimentales i tan “killing me softly Pitingo” llega el turno de ponerse serio.

Mi día ha empezado a las 10 de la mañana, hora a la que me he levantado de la cama. Yo que soy un señor no iba a levantarme pronto hoy tampoco, ya pusieron el vuelo al mediodía pensando en mí…

El vuelo salía a las 13:15h de Barcelona así que me he presentado a las 12 en el aeropuerto y todo ha transcurrido con normalidad hasta la llegada a Pisa. En el tema del viaje en avión no me voy a extender porque cualquier individuo de este país ha volado en avión y sabe cómo funciona. Decir que todo ha ido con una puntualidad inglesa, y yo ya me creía que iba a llegar pronto a Siena… craso error… tenían preparadas para mí muchas más sorpresas.

Llego al aeropuerto Gallileo Gallilei de Siena y me dirijo a la ventanilla de los tickets para sacar un billete de tren hacia Pisa Central (esto me lo estudié el día de antes!!!). Me encuentro la primera sorpresa al observar un cartel pegado en la ventanilla en el cual se podía leer que para pagos con billetes de 5 a 20€, se añadía un euro al precio del billete, y para billetes de 50e un añadido de 2e. Eso sí, IVA incluido, hay que darles las gracias que almenos incluyen los impuestos por pagar con billetes “grandes”. Por suerte yo llevaba en el bolsillo un par de monedas que me han servido para evitar pagar ese “impuesto revolucionario” o mejor dicho “señori güiri pasi per caixi que nos viamo a forrari con ustedi” (como podeis observar el italiano no es mi lengua materna y todavía no la domino con autoridad, bueno y menos si me dejo en Barcelona la única herramienta que me podía servir de ayuda. Me he olvidado en casa un libro para aprender italiano que había comprado días antes… soy un caso…).

Seguimos adelante. Los trenes en Italia son realmente asquerosos, ya me lo habían advertido pero hoy lo he podido comprobar en mis carnes. Para poder llegar del Aeropto. de Pisa a Siena en tren es necesario hacer dos transbordos. Primero coger un tren en la estación que está justo al lado del aeropuerto y que te lleva a Pisa Centrale, y desde Pisa Centrale hay que coger un tren hacía Empoli por donde pasa el tren que te lleva finalmente a Siena.

Pues bien, una vez he llegado a Pisa Centrale ha empezado el caos. Pisa Centrale dispone de 14 o 15 vías. Llego a Pisa Centrale y me dirijo a las taquillas para sacar mi billete hacia Siena como os he comentado Vía Empoli. Saco mi billete y observo las pantallas con los horarios y las vías de los trenes. Tren destino Empoli vía 1 Este. Allí que me dirijo a esperar el tren, como éste sale a las 15:38 y son las 15:20 me coloco mis cascos para amenizar la espera. De repente a dos minutos de las 15:38, observo como toda la muchedumbre que esperaba en el andén corre despavorida en otra dirección y cual es mi sorpresa al observar en los carteles que sin aviso el tren hacia Empoli pasa por vía 12. Pero claro es muy fácil correr y bajar las escaleras cuando no llevas 30kg en la maleta… (habían ascensores, pero se ve que hoy han hecho huelga porque los tres que he intentado coger no funcionaban… hijosdefruta)

Al final alcanzo el andén y me monto en el tren. El tren ha estado parado unos 20 minutos parado en la vía con los motores en marcha, ah sí, que tampoco os he comentado que aquí en la Toscana los trenes son de gasoil. Así que el vagón se ha empezado a llenar de un humo grisáceo con un olor a diesel petrolas que echaba para atrás… Supongo que aquí no habrán campañas fomentando el transporte público porque me veo a más de un usuario ecologista con cáncer de pulmón en unos años… Después de unos cuarenta minutos de viaje he llegado a Empoli con más de media hora de retraso así que el tren que iba a Siena acababa de pasar. Al ser de gasoil cada vez que arranca parece que se vaya a calar el tren como si el maquinista soltase muy rápido el embrague. Joder, y nos quejamos de Renfe, pero si al lado de esto es una maravilla!!!! Trenes de gasoil, viejos y roñosos y sin calefacción, vamos… todo un lujo!

Pero la cosa no acaba aquí! Una vez en Empoli busco el tren hacia Siena y me dirijo hacia el andén. Esta vez me monto en el primer vagón. Aquí los trenes disponen de tres vagones con una puerta en el medio de cada vagón, ni una más, ni una menos. Me quedo en el rellano de la puerta para ir viendo las estaciones y no pasarme la mía. Desde mi posición observo como en cada estación aparece un hombre de Trenitalia que mira por la puerta, acciona una llave y se vuelve a la cabina. Al poco descubro que es el maquinista que acciona la cerradura de las puertas desde la misma puerta del vagón! Y la bocina que avisa del cierre de las puertas? Nada, aquí se sustituye por un silbato que tiene el maquinista.

Que grandes son estos italianos, me han sorprendido en el primer día…

Una vez en Siena he cogido un taxi que me ha llevado al albergue donde voy a pasar los primeros días. Decir que el recepcionista no tenía ni idea de Inglés así que me ha ido hablando en italiano y yo he ido diciendo que si, mañana alomejor me encuentro alguna sorpresa.

Mi habitación es un cuchitril de unos 2x5m que deja bastante que desear. No disponen de conexión WiFi así que aquí me encuentro cenando en un McDonalds comiéndome una “Cheeseburguer” donde he conseguido encontrar internet.

Mañana me espera un día difícil también, así que me iré a la cama y me pondré una peli.